SERGIO ROTMAN: “AHORA UNO QUE SABE HACER CUATRO NOTAS YA TIENE UN CLUB DE FANS”

Interesantes y críticos comentarios sobre la escena musical actual ha vertido el músico y saxofonista de Los Fabulosos Cadillacs Sergio Rotman, avecindado en Puerto Rico de la mano de Mimi Maura, su mujer, y con quien vive en este paradisíaco (paisajísticamente hablando)  lugar de Centroamérica. Rotman se tomó un tiempo para hablar sobre distintos tópicos de la actualidad musical y de su vida. A continuación te dejamos un extracto de la nota que le concedió al diario El Clarín de Argentina.:

(Sobre la pregunta del porque no viven más en Argentina)

-¿Por qué se fueron?

-Por qué no nos fuimos antes, sería la pregunta. Siempre quise ir de Buenos Aires a Puerto Rico. No tuvimos la necesidad de vender esta casa porque nos fue muy bien con Los Cadillacs, muy bien.

-¿Extranás algo de acá?

-Absolutamente nada. Bah, San Lorenzo de Almagro. Integro el grupo que se llama De Boedo Vengo, durante diez años venimos presentado proyectos. Básicamente uno: La Gloriosa, que pretende devolverle San Lorenzo a Boedo y viceversa. Esto es algo que los Tinellis y los Sabinos y los Mieles nunca van a ver. Porque, en el fondo, ellos ven a San Lorenzo como una empresa.

-¿Pensaste postularte como presidente?

-No, por ahora, no. En tres años, cuando vuelva. ¡Cuando vuelvan Los Cadillacs! Ja, ja, ja.

Más allá de sus composiciones y su rol de saxofonista de LFC, acaba de grabar un disco con Mimi Maura: Días de sol. “El anterior era más dark. Igual, éste no es un himno a la alegría. Mimi es un personaje bastante oscuro. Nos pedían más temas como Yo no lloro más. Pero no nos salían.

-¿Qué pasó con Sony?

-Nunca nos grabó. Siempre jugaron con nosotros y nuestros sentimientos. Porque somos un grupo independiente. A Afo (director de la compañía en Argentina) le encanta hacer eso con los artistas, humillarlos y tenerlos.

-¿Cuál es tu proyecto principal?

-Mimi Maura , el que siento más mío. Inclusive más que Cienfuegos. Es donde yo más cómodo me siento. Pero como terminó Cienfuegos, me quedé con ansiedad de cantar también mis canciones. Entonces hice El Siempreterno. Que tiene disco grabado: está Minimal en guitarra, y Mimi y yo cantamos.

-¿Compartir todo suma o resta en intimidad?

-Nuestros proyectos con Mimi son siempre juntos. En Los Sedantes cantamos los dos, en El Siempreterno también. Hasta me la llevé a cantar para Los Cadillacs. La verdad es que la paso mejor con ella que con cualquier otra persona en el mundo. Y esta trilogía que armamos con Leroy fue una suerte incalculable. Porque yo pasé de ser una persona al borde del suicidio a llevar, increíblemente, una vida equilibrada.

-¿Cómo es tu día tipo allá?

-7.05 suena el despertador, 7.40 entra Leroy al colegio y 7.55 estoy fumándome un porro en la playa. Podés sacar lo del porro.

-Pero puedo ponerlo.

-Y bueno, ja, ja. Cuando vivís en el mar no estás en la playa todo el día, pero es muy fuerte su influencia. Hasta ahora, estuve de gira y trabajando con el disco de Mimi.

-¿Y de noche?

-Salimos mucho. Ahora, gracias a Dios, mi suegra vive con nosotros así que tenemos niñera todas las noches. Pero mi hígado está pidiendo perdón a gritos. Hay pocos lugares que estén tan buenos para ir a beber como Puerto Rico. Por otro lado, es capitalismo extremo. Y es difícil tocar muy seguido, a menos que te pongas a hacerlo para una marca.

“Mimi y yo decidimos no entrar en la locura de una banda todavía”, cuenta. Por eso, se dedica a pasar música en lugares.

-¿Y Mimi?

-Canta arriba de pistas. Lo hemos hecho en Buenos Aires. Pero digamos que armamos pequeñas juntadas acústicas y, después, yo paso música toda la noche.

-¿De dónde viene la afición?

-Yo siempre fui como una especie de DJ de Los Cadillacs, desde un montón de años. El que llevaba la música en las giras. Trabajé en Tower Records, uno trucho a principios de los ochenta. Cuando conozco a LFC, que escuchaban The Jam, lo primero que hice fue mostrarles que tenía todos los singles.

Justamente, por su amor por la música, de a poco va a trasladar sus vinilos a Puerto Rico. Primero es el turno de los simples: su pasión. El resto, esperará en un cuarto especialmente destinado a ellos y a las dos bandejas que compró Rotman hace algunos años. “Tengo los discos que hay que tener y el extraño orgullo de que no vas a encontrar un disco malo en toda mi colección. Si hay uno malo, es de Mimi, je, je”.

-¿Te gusta coleccionar?

-No es coleccionismo. Pero pienso que comprar música es la mejor forma de gastar mi dinero.

Entre los discos, claro, también están los producidos por él.

-¿Qué otro aprendizaje tuviste con LFC?

-Aprendí a producir con ellos. La autoproducción de los discos a partir de Ritmo Mundial: produjimos ése, El Satánico y Volumen 5. Ahí aprendí lo básico de cómo funciona el estudio. Después, en el año 1991, hice la producción de Supersónico de Los Auténticos Decadentes. Y de Un Kuartito. Y me retiré de producir a otras personas. Me gusta producir sólo mis propios discos.

-Como parte de esta pasión, también escribís de música.

-Sí. Lo hice varias veces. De grupos que me gustan. Yo sugiero a la gente “escuchá esto” y tengo bastante rapport.

-¿Tenés una visión crítica del rock hoy?

-Ahora uno que sabe hacer cuatro notas ya tiene un club de fans. Y eso no está bueno. Siempre hay que estar en la marginalidad.

-Pero Los Cadillacs no fueron marginales…

-¡Que no, muchacha! Por lo menos, al principio sí.

Si quieres conocer la música de Mimi Maura ingresa aca: www.myspace.com/mimimaura 

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